Vacaciones ilimitadas

vacation-300x200Un empleado de Netflix realizó el siguiente comentario en una reunión en presencia del fundador y CEO: “Si no controlamos el número de horas que trabajamos al día, ¿por qué tenemos un número fijo de días de vacaciones?”. Aplastante, ¿no?

Si me estás leyendo desde el hemisferio Norte muy probablemente estés disfrutando de la palabra soñada por todos los trabajadores desde la revolución industrial: VACACIONES (amigos argentinos, chilenos, peruanos y demás rincones del Sur, su “venganza” será en Enero 😉

Agosto es el mes en el que casi por decreto millones de almas estresadas corremos hacia la playa o la montaña a disfrutar de varias semanas de relax en las que desconectar de las tareas y preocupaciones profesionales. ¿Alguien lo consigue totalmente?

Controlar el tiempo y el lugar de trabajo

Desde que abandonamos la era industrial y entramos en la que Peter Drucker bautizó como la era del conocimiento, la productividad está dejando de medirse por el número de horas trabajadas y sustituyéndose por Resultados. ¿Eres capaz de entregar resultados en el nivel y el plazo exigidos? Bienvenido a la era del Valor.

Con este cambio de paradigma empieza a perder sentido el número de horas trabajadas y en muchas profesiones incluso el lugar donde se realiza. Excepto para posiciones donde existe la necesidad de estar de cara al cliente como el Retail o la hostelería o donde es absolutamente necesaria la presencia física en un lugar, como un almacén logístico o una obra por ejemplo, cualquier trabajo puede realizarse a distancia con todas las herramientas tecnológicas que disponemos en el siglo XXI.

En nuestra cultura latina, tan informal e ineficiente, siempre se ha echado la culpa de la falta de flexibilidad en materia de horas y lugar de trabajo a temas culturales o a la falta de confianza. Mi punto de vista es bastante diferente. En mi opinión la culpa de que en los países latinos se fomente el culto a las “horas con el culo pegado a la silla” es un problema de Management puro, con raíz probablemente en las monstruosas e improductivas empresas públicas nacidas después de la revolución industrial.

Es mucho más fácil exigir un número de horas sentado frente a un ordenador que establecer criterios objetivos y medibles para gestionar la contribución de cada trabajador al beneficio de la empresa. Porque si todo el mundo tiene clara cual es su meta y qué es lo que debe entregar y en qué plazo, ¿para qué controlarle en cuanto a tiempo y lugar de ejecución? ¿Tiene sentido?

Días ilimitados de Vacaciones

Mi idolatrada Netflix no es la única empresa que ha eliminado el número de días de vacaciones por decreto. Virgin de Sir Richard Branson o Hubspot, la mayor empresa de software para marketing digital del mundo, también le siguen. Y no parece que les vaya mal. Cuentan que son raros los casos de empleados que se tomen 60 días de vacaciones y no se tiene constancia de departamentos financieros que vuelen al Caribe en masa en las semanas previas al cierre del ejercicio fiscal…

Estoy seguro de que en ocasiones envías emails de trabajo por la noche, en fines de semana o respondes llamadas de teléfono después de las 19h, ¿cierto? Y eso se sale de la “política” de horas trabajadas, ¿no es así? Se llama Autorresponsabilidad. Todo el mundo desea disponer de mayor autonomía en su vida y en su trabajo. Controlar nuestro destino comprobadamente aumenta nuestra felicidad. Pero la autonomía no funciona si no va ligada a una mayor autorresponsabilidad.

Vivimos en una sociedad con exceso de regulaciones y con déficit de autorresponsabilidad. La culpa de todo lo malo que nos sucede siempre es de otros. Del gobierno, de los banqueros, del Club Bilderberg o la Masonería, del jefe, de la pareja, del entorno, de la TV, del clima o de la crisis económica. Nunca es nuestra. La autocrítica es demasiado dura. Es más fácil echar balones fuera y llorar un poco…

¿Para qué tantas políticas? Está demostrado que la sobrerregulación genera más workarounds, que es un término fino para denominar los atajos que burlan la ética e integridad de las normas. Como dicen en la gloriosa presentación sobre la cultura de Netflix referido a la ausencia de política de vacaciones:

“Tampoco tenemos una política de vestimenta y nadie viene a trabajar desnudo. Lección: no necesitas políticas para todo”

Puedes estar seguro de que lo que ahora parece una utopía sólo al alcance de algunas empresas anglosajonas en 10 o 15 años será la norma, y este post será una pieza de anticuario igual que las TV en blanco y negro. Cuando las personas saben lo que tienen que entregar, el plazo y se fomenta la autorresponsabilidad, se hace mucho más sencillo liderar. Y además con la autonomía se consiguen empleados más felices, lo que equivale a empleados más productivos.

Y al final de cuentas, ¿quién no quiere alguien mucho más productivo en su empresa, que le haga ganar más dinero, ya sea con 20, 31 o 45 días de vacaciones? No olvides ponerte protector solar.

 

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6 comentarios sobre “Vacaciones ilimitadas

  1. Patxi Contestar

    Desde mis inicios como Vendedor en una multinacional de gran consumo, (hace mas de 30 años); mi labor, (independientemente del rol desempeñado), siempre ha sido “medida” en base al grado de consecución de los objetivos marcados. Jamás he “fichado”. Y siempre he sido un trabajador por cuenta ajena, (nómina). En el mundo real de la empresa privada, se esté en el nivel que sea, no existe horario. Un cliente, cuesta mucho captarlo, aún mas mantenerlo y, poco, muy poco, perderlo. El aceptarlo, lleva implícito el asumir que no te pagan por “trabajar”,(aunque tu salario fijo suponga mas del 80% de tus ingresos), sino por obtener resultados: Cumplir objetivos. Lo cual, requiere un alto grado de sacrificio, esfuerzo, automotivación y, sobre todo, autodisciplina.
    Porqué todo “esto”. Para llegar a la última frase. Que conlleva un tipo de actitud radicalmente opuesta a la que manifiesta la sociedad actual en España, donde un % mayoritario, lo que desea es ser funcionario. O sea:
    a) Trabajar,(produciendo, ó no), 35 /40 horas semanales.
    b) Cobrar un salario que, de media, es superior a la empresa privada desarrollando la misma labor/posición/responsabilidad.
    c) Tener mas vacaciones , de media, que la empresa privada.
    e) No estar sujeto al mercado/mundo real…. O sea, ser consciente de que “eso” del paro, jamás te pasará a ti. Has sacado oposición….

    Por lo tanto, dudo seriamente el que se implante en un país latino, como es España, una forma de relación laboral que implica AUTODISCIPLINA.
    Nuestros jóvenes(menores de 30), quieren ser funcionarios. Logico…. Además, un universo nada desdeñable de este colectivo, ni sabe, ni quiere saber nada de sacrificio, esfuerzo, dedicación…. No es opinión. Son datos contrastados por múltiples estudios sociológicos actuales, publicados.
    Por otro lado, los sindicatos, no abogan por otro tipo de relación laboral que no sea la actual de horarios, y con centros productivos claros. Lógico también…. ¿Cómo controlarían lo que luego quisieran demandar en las negociaciones, si la parte más básica,(horas de trabajo), ya no podría ser un referente medible exactamente?.
    Jamás he sido pesimista ni agorero. Siempre he sido un gran optimista, si. Pero optimista/realista. Y la realidad social de España, es la que es. Nos guste poco, mucho, o nada….

    • Eduardo Laseca Autor del artículoContestar

      Patxi, entiendo perfectamente lo que dices y lo comparto casi al 100%. Ventas es probablemente la función más “medible” dentro de cualquier empresa. Fijar criterios objetivos de desempeño en Ventas es mucho más fácil que en otras funciones de la empresa. El reto y a lo que hacía referencia en este post es sobre esas otras áreas.

      Todos los que hemos trabajado en Ventas sabemos que la Venta no tiene horarios ni por supuesto lugar físico de trabajo (salvo donde se encuentren los clientes).

      Muchas personas, además de políticos y sindicatos, viven aún bajo el paradigma de la revolución industrial (horas, control, explotación, etc). Y además de hacerlo porque su propia profesión depende de ello, en cierto modo es una realidad que ese paradigma aún existe en ciertos sectores y ciertas empresas. Pero es cuestión de tiempo que la Industria, al igual que pasó con la Agricultura, pase a ser un sector que emplee cada vez a menos personas en proporción al resto.

      La era del conocimiento y la creatividad ha llegado para quedarse. Más que optimista me considero realista positivo y creo que hay una corriente pro-emprendimiento muy muy fuerte que está facilitada por internet. He vivido muchos años fuera de España y te aseguro que la mentalidad de funcionario público es algo muy común en todos los países latinos. La última crisis ha demostrado que los funcionarios ya no son “intocables” y los Estados no son infinitos en sus recursos. Algunos aprenderán, otros nunca lo harán. Es ley de vida…

      Un abrazo y gracias!

    • Eduardo Laseca Autor del artículoContestar

      Gracias Miguel Angel! Te agradezco la sugerencia también. Buscaré ese grupo que comentas. Un abrazo

  2. Adrián Contestar

    Exclenete post, de una temática que me ha estado rondando mucho.
    Es así como lo comentas.

    Soy técnico comercial, Area Manager le dicen ahora cuando reportas sobre una zona geográfica (a ver mañana como se llama mi puesto :)). Yo ya hacía el trabajo fuera de horas, me regía por proyectos. Pero había oficina física en la empresa y con horario…un sinsentido. Mi horario me lo da el timeline de proyecto y el de clientes. ¿Porque si el jueves tengo tiempo y flexibilidad no puedo usarla porque se añade el horario de oficina?

    Así que me fui a un puesto en home office. No llevo mucho, pero pinta muy bien. Trabajo duro, pero voy a piscina con mi hijo de tanto en tanto, o meriendo en familia, lo llevo al cole, quedo a comer con alguna amistad (antes los veía 2 veces al año por incompatibilidades varias en horarios…), y doy mis resultados.

    Muy recomendable!

    El cambio esta cerca….felices vacaciones norteños!

    Adrián

    • Eduardo Laseca Autor del artículoContestar

      Trabajar de homeoffice tiene muchas ventajas y también algunos inconvenientes que he experimentado. Pero ciertamente es una gran opción que da autonomía y mucha flexibilidad. Te deseo lo mejor en esta nueva etapa Adrián. Gracias por compartirlo! Un abrazo

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