5 Técnicas para que consigas tus Objetivos

Goals_EverestEstá terminando el año aunque tú tampoco puedas creerlo. ¿Conseguiste tus objetivos? O mejor, ¿perseguiste alguno de verdad? Debes saber que el 99% de la gente solo declara intenciones. ¿Eres uno de ellos? No hablamos solo de objetivos de negocio.

Recientemente he leído “59 segundos” de Richard Wiseman, un libro genial donde este profesor de psicología británico expone decenas de ideas testadas científicamente para cambiar múltiples aspectos de tu vida en menos de 1 minuto.

En una parte del libro dedicada a la motivación revela los resultados de dos estudios realizados a más de cinco mil personas en todo el mundo que perseguían ciertos objetivos o cambios radicales, tanto en su vida profesional como personal. Los resultados concluyen que tan solo un 10% de los participantes consiguieron sus objetivos y detalla las técnicas más utilizadas por quienes alcanzaron sus metas con éxito.

1.- Tener un plan detallado paso a paso

Decía Zig Ziglar que “no es habitual deambular por ahí y aparecer de repente en la cima del Everest“. Qué citan tan genial, ¿no? Pues no, la verdad es que no es lo habitual. Los triunfadores del estudio dividieron su objetivo principal en una serie de sub-objetivos que les mostraron el camino a seguir y les ayudaron a eliminar la ansiedad que provoca una meta demasiado grande o ambiciosa.

Los sub-objetivos que funcionan son concretos, medibles y con fecha de consecución.

  • Voy a empezar a comer mejor durante la semana” no parece un objetivo muy concreto para conseguir la meta “perder 10 kg”
  • Si tu objetivo final es “duplicar el número de clientes de mi negocio” y te fijas como uno de los sub-objetivos “realizar una formación en procesos de prospección de clientes“, has concretado bastante el objetivo aunque es probable que lo pospongas indefinidamente. Sin embargo podrías establecer que lo realizarás antes de finalizar Febrero y te aseguro que lo harás

2.- Comunicar el objetivo a otros

Guardarse las promesas para uno mismo es un mecanismo de autodefensa para evitar la vergüenza o el miedo a no conseguir lo que te propones. Contar lo que pretendes alcanzar tal vez te provoque vértigo pero es una herramienta muy eficaz para ponerte la presión que necesitas para mantenerte firme en lo que has prometido. Está comprobado que es una forma útil de conseguir la motivación precisa para resistir la tentación de abandonar cuando todo se pone cuesta arriba.

Además, contar tus objetivos a los que te rodean también te beneficia porque moviliza a tus amigos y familia para que te ayuden con todos los recursos a su alcance. Si no saben lo que quieres, ¿cómo te van a ayudar? Tal vez conozcan a la persona X que pueda facilitarte las cosas, o tal vez ya hayan experimentado tu objetivo y sean buenos consejeros.

3.- Recordar los beneficios de conseguir el objetivo

El “por qué” es siempre mucho más importante que el “qué“. Si persigues un objetivo el motivo no puede ser el mero hecho de conseguirlo sino el impacto que tendrá en tu vida hacerlo. Si pretendes aprender otro idioma, el beneficio de conseguirlo puede ser conseguir un empleo de un nivel más alto, emigrar al país de tus sueños o lograr entenderte con tus suegros de Indonesia. El objetivo “per se” no es el beneficio.

En contraste, los que no consiguen sus objetivos suelen enfocarse en las consecuencias negativas de no alcanzar sus metas. “Si no aprendo indonesio no voy a caer bien a mi suegro…”. Bueno, no le ibas a caer bien de todas formas porque te has llevado a su hija a otro continente pero si te enfocaras en que podrás mantener una conversación básica te iría mucho mejor 😉

4.- Recompensarse por el progreso hacia el objetivo

Tan importante es detallar los objetivos en una serie de sub-objetivos como lo es premiarse por alcanzar cada una de las etapas que componen el trayecto hacia la meta. Darse una recompensa provoca una sensación de logro que refuerza la motivación para seguir hasta el final.

Normalmente la recompensa debería ser pequeña y que no entre en conflicto con el objetivo final. Fumarte 20 cigarrillos para celebrar que llevas 3 meses sin fumar no parece una buena idea…

5.- Registrar el proceso por escrito

Existe cierta magia, para algunos inexplicable, en escribir las cosas. Escribes una idea que no debes olvidar en un papel, posteriormente lo pierdes, y sigues recordándolo! No lo anotas en ningún lugar… y lo olvidas. Es casi matemático… ¿Soy yo o a ti también te pasa?

El acto de poner tus ideas por escrito provoca que se estructuren tus pensamientos y se fijen. Pensamos en abstracto, a menudo conceptos confusos y poco claros. Para escribir lo que piensas necesitas ordenar y concretar tus ideas. Además escribir manda una señal inequívoca a tu subconsciente que es quien nos gobierna realmente.

Los participantes del estudio que registraban sus planes, su progreso, los beneficios y las recompensas que se darían curiosamente alcanzaron sus metas. ¿Casualidad? No lo creo.

Una aplicación de productividad

Existe una herramienta online fantástica que habitualmente uso para hacer seguimiento de mis objetivos que además de fácil de usar es gratuita. Está incluida en mi eBook “20 herramientas gratis para Acelerar tus Ventas”. No puedo dejar de recomendártela porque es genial. Encuéntrala aquí. Cuando por fin consigas hablar indonesio me recordarás.

59 segundos Richard Wiseman

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